Ergonomía: Ajuste su silla

Si usted pasa gran parte del día sentado, su silla es su principal apoyo. Una silla bien ajustada mejora su circulación. Asimismo, le ayuda a evitar dolores de espalda y cansancio. Usted puede aumentar su comodidad ajustando el respaldo y la altura de la silla a su cuerpo.

Respaldo

  • Siéntese en su estación de trabajo, inclinándose ligeramente hacia atrás con la espalda apoyada firmemente en la silla. El respaldo debería quedarle ajustado cómodamente a la parte baja de la espalda.

  • De no ser así, ajuste el respaldo de la silla hasta que la parte baja de su espalda le quede bien apoyada.

  • Si no puede ajustar el respaldo de la silla, utilice un cojín pequeño, delgado y firme o enrolle una toalla para que le sirva de apoyo a la parte baja de la espalda.

Altura de la silla

Posición de los brazos

  • Coloque los dedos en la hilera central de letras de su teclado. La parte superior de sus brazos debería colgar cómodamente a ambos lados de su cuerpo. Sus antebrazos deberían estar en posición paralela al piso.

  • De no ser así, ajuste la altura de su silla hasta que sus antebrazos queden paralelos al piso.

Posición de las piernas

  • Mantenga las rodillas al mismo nivel de sus caderas o por debajo de éste. Quizás le resulte útil deslizar los pies hacia adelante hasta que sus rodillas formen un ángulo de 90 a 110 grados. Sus pies deberían quedar firmemente apoyados en el piso. Debería haber de 3 a 6 pulgadas de espacio entre sus piernas y el escritorio o la bandeja del teclado.

  • Si tiene menos de tres pulgadas de espacio para las piernas, intente elevar la altura de su escritorio o bandeja del teclado.

  • Si no puede ajustar la altura de su silla y sus pies no llegan al piso, utilice algún objeto como reposapiés. Una caja o una carpeta de anillos puede funcionar. Si usted lleva zapatos bajos, es mejor utilizar una superficie plana. Si lleva zapatos de tacón, conviene más utilizar una superficie inclinada.

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